Noches de acero y piel.
noviembre 24, 2024Capítulo 1: El eco de los tacones.
Iris Belmont.
El eco de los tacones de Gabriela resonaba entre las naves industriales vacías, rompiendo el silencio del polígono. Era una noche tranquila, con el aire impregnado del olor a metal y aceite. Gabriela, con su elegante presencia y una seguridad que ocultaba el leve nerviosismo en sus ojos oscuros, caminaba con paso firme.Había trabajado hasta tarde en la oficina y decidió atajar por la zona industrial para llegar más rápido al coche. A esas horas, el lugar solía estar desierto, pero al girar una esquina lo vio: un hombre alto, apoyado contra una de las naves. Su chaqueta de cuero, desgastada pero con carácter, y su postura relajada parecían fuera de lugar en aquel entorno.Sus miradas se cruzaron, y el tiempo pareció detenerse. No había amenaza en su expresión, pero tampoco una intención clara. Gabriela, sorprendida por el extraño encuentro, trató de seguir adelante, ignorando la aceleración de su corazón.—¿Te has perdido? —preguntó él con voz grave, que mezclaba preocupación y curiosidad.Gabriela detuvo sus pasos y lo miró con cautela. Había algo en sus ojos que la intrigaba, una intensidad que parecía invitarla a quedarse.—No. Solo estoy de paso —respondió con calma, aunque sintió cómo el nerviosismo empezaba a desdibujarse, dejando espacio para algo diferente.El hombre esbozó una media sonrisa, como si disfrutara del breve intercambio. Dio un paso hacia adelante, manteniendo su distancia pero llenando el espacio con su presencia.—¿De paso? —repitió, como si esas palabras fueran más significativas de lo que aparentaban.Gabriela lo observó, evaluando la situación. No sabía por qué, pero había algo en aquel extraño que no podía ignorar.
Continuará...
"¿Qué decisión tomará Gabriela? ¿Será este encuentro un error o el comienzo de algo que jamás olvidará? Descubro la segunda parte aquí."


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